Eduardo Chávarri Alonso

Doctor en Musicología

Profesor, gestor y divulgador musical

#PonUnMusicólogoEnTuVida

Eduardo Chávarri es un activo musicólogo, mediador y gestor cultural riojano. Doctor en Musicología por la Universidad Complutense de Madrid desde 2018, compagina su labor como investigador agregado en el Instituto de Estudios Riojanos con la docencia en la Universidad Internacional de Valencia y en la Universidad Internacional de La Rioja. Hay que señalar su labor divulgativa y de gestión como presidente al frente de Rioja Filarmonía, entidad de reconocido prestigio en el ámbito cultural desde hace más de diez años, y su estrecha colaboración con otras entidades musicales como Soinuaren Bidaia, con la que he ofrecido conciertos comentados en espacios tan importantes como el Teatro de la Zarzuela. Colabora habitualmente como conferenciante y redactor de programas de conciertos para la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, Rioja Filarmonía, Riojaforum, etc.

Presidente de Rioja Filarmonía

Más de diez años liderando el desarrollo musical en La Rioja

Fundada en 2014, Rioja Filarmonía difunde la expresión artística de una nueva generación de músicos profesionales. Destaca por su gran versatilidad interdisciplinar, adaptándose a proyectos sinfónicos, de cámara y música antigua. Su programación anual incluye desde el Festival de Música Contemporánea hasta talleres y conciertos divulgativos. Promueve activamente el patrimonio musical riojano y colabora con las principales entidades culturales de la región. Su impacto se extiende a nivel nacional, participando en prestigiosos festivales de comunidades como Madrid o el País Vasco. Grupo Residente en La Gota (Logroño), el proyecto se respalda mediante una red de micromecenazgo. Actualmente está presidida por Eduardo Chávarri Alonso y cuenta con la dirección artística de Jorge Nicolás Manrique.

Presidente de Rioja Filarmonía

Últimas publicaciones

Libros, artículos, capítulos de libros

La recepción de Chopin en España en el siglo XIX
Publicaciones

La recepción de Chopin en España en el siglo XIX

Esta tesis doctoral pretende arrojar luz sobre la importancia que tuvo la música de Chopin en la España del siglo XIX a través del estudio de la recepción de su música y las diferentes imágenes que de él se proyectaron. Este proceso de recepción se divide fundamentalmente en cinco aspectos que lo vertebran: la recepción interpretativa, la edición y comercialización de sus obras, la presencia de su música en la enseñanza para piano, las imágenes que rodean la figura de Chopin y la recepción compositiva. Chopin tuvo contacto directo con España gracias a su breve estancia en Mallorca en el invierno de 1838-1839. A pesar de que actualmente este viaje es lo más conocido de la relación del pianista polaco con España, habiéndose convertido en un verdadero atractivo turístico, lo cierto es que su estancia en este país pasó desapercibida para la sociedad musical española del momento. Algunos intelectuales y compositores españoles tuvieron contacto con Chopin y su música a través de los círculos culturales parisinos. Dos de los personajes más destacados serían Juan María Guelbenzu y Santiago de Masarnau. La introducción de la música del pianista polaco en España se produce simultáneamente a la de otros países en los que Chopin no había ofrecido conciertos. Durante el segundo tercio del siglo XIX esta recepción se va a caracterizar por una presencia muy discreta y reducida a ámbitos privados. El salón, lugar en el que se mantendrá la música de Chopin durante todo el siglo, se divide en una recepción relacionada con los círculos elitistas y otra vinculada a las interpretaciones de pianistas aficionados. La presencia de la música de Chopin en la enseñanza de piano, normalmente indicada para los últimos años de la carrera pianística, va aumentando conforme nos acercamos a las dos últimas décadas del siglo. Los métodos de piano comienzan a recomendar sus obras, sus estudios se mencionan en los catálogos de los editores y las interpretaciones de los alumnos son cada vez más numerosas. La comercialización de la música de Chopin comienza a finales de la década de 1840 con la llegada de ediciones provenientes de París. Ya en la década de 1850 muchas de las partituras del pianista polaco estarán al alcance de pianistas profesionales y aficionados. Al igual que ocurre en otros países, en España también aparecen ediciones completas de sus obras. Destacan en este punto las editadas por Bonifacio Eslava y Antonio Romero. La música de Chopin interpretada en el ámbito del concierto público comienza a aparecer discretamente a partir de 1864. Durante las dos últimas décadas del siglo, las piezas de Chopin se pudieron escuchar en salas tan importantes como el Salón Romero y la Sala Zozaya, se programaron en las temporadas que ofrecieron instituciones como la Sociedad de Cuartetos y la Sociedad de Conciertos, estuvieron presente en los repertorios de los pianistas virtuosos que visitaban España e incluso se adaptaron para que solistas de otros instrumentos. Entre los pianistas españoles que interpretaron música de Chopin destacan figuras como José Tragó, Isaac Albéniz, Carlos G. Vidiella, Teobaldo Power, etc. Un punto muy importante de este trabajo es el papel que juegan estas composiciones dentro del recital para piano, ocupando un espacio notable en los repertorios de los conciertos de carácter histórico. Por último se analizan también los discursos en los que las imágenes de Chopin aparecen ligadas al canon de autores clásicos y se le presenta como un personaje de referencia en el ámbito del Romanticismo. A lo largo de toda esta investigación se ha podido constatar que a pesar de que la recepción de este compositor en España se inició de forma muy discreta, la música de Chopin estuvo presente en diversos ámbitos dentro de la música española del siglo XIX, entrando a formar parte de la lista de compositores que iban constituyéndose en paradigmas del canon histórico que se va estableciendo en el siglo XIX.