A partir del último tercio del siglo XIX la música de Chopin comienza a tener un mayor protagonismo dentro de las salas de conciertos españolas. La obra del compositor polaco pasa progresivamente de ser apreciada por una minoría a convertirse en una de las referencias clásicas de la historia del piano. En esta investigación se analizan fuentes hemerográficas, programas de conciertos y otros documentos que arrojan luz sobre aspectos relevantes para el estudio de la recepción: los espacios en los que se llevan a cabo las actuaciones, qué tipo de intérpretes participan, los repertorios elegidos y las obras más interpretadas, las características del público asistente, etc.
Este trabajo plasma la influencia del Real Conservatorio de Música y Declamación de Madrid a través de la formación de nuevos pianistas y la celebración de conciertos en su salón a cargo de los alumnos, profesores y otros pianistas invitados. Se analizan también las interpretaciones de la música de Chopin en España por parte de virtuosos extranjeros: Francis Planté, Anton Rubinstein, Sophie Menter, etc. Otro punto determinante es la creación de nuevas salas –como el Salón Romero– donde tienen lugar conciertos de tipología muy variada.
